SEMANA 1
En mi primera semana de clases me sentí bastante bien. Y a pesar de que en el transcurso de la semana las cosas se empezaron tornar un poco pesadas por tantas lecturas,
trabajos y demás, igual todo estuvo muy a gusto.
En cuanto a esta materia; el pasado martes 26 de enero, tuve mi primera clase de Información y Documentación con un profesor y unos compañeros de clase excepcionales. Aprendí mucho de cada uno de ellos.
Me alegró mucho la dinámica del profesor Juan Sebastian Cobos, pues en este primer encuentro, nos dio el espacio para conocernos los unos a los otros y para saber con quienes estamos compartiendo esta agradable clase. Es genial saber que en total somos 26 estudiantes de la Universidad Javeriana de diferentes semestres ,y además todos somos de la carrera Comunicación Social. Aparte, nos dejó unas lecturas para leer, cuestión que no me apetece del todo, pero, sin embargo, al darme cuenta de los temas de estas y al leerlas, me parecieron muy interesantes y a pesar del vocabulario diferente, pude comprender la gran mayoría de este y también aprendí mucho.
Luego de la primera clase, teníamos un segundo encuentro a los dos días siguientes, exactamente el jueves 28 de enero. Ya para este día yo estaba bastante cansada por los trabajos de las otras materias, pero de igual forma disfruté la clase con todo lo que ví y aprendí.
Primero, empezó explicándonos sobre el cono del aprendizaje
de Edgar Dale y Bruce Nylan, el cual se basa en cómo retenemos la información y
cuánto nos vamos a acordar de eso que aprendimos dos semanas después. En este me
di cuenta de algo muy importante: Si hacemos las cosas que intentamos aprender, como el explicarle
a alguien o simular experiencias reales con eso aprendido, nuestro cerebro va a retener por más tiempo esa
información. Es decir, la práctica nos lleva a tener más memoria pues es una actividad participativa y receptiva.
Así mismo, expusimos en grupos sobre la diferencia entre datos, información, conocimiento y sabiduría, por medio de una presentación hecha en grupos, la cual fue compartida con todos. En este, supe que los datos y la información son solo conceptos los cuales nos ayudan a entender el punto clave de las cosas; pero aquí, lo importante es el estado superior del conocimiento y la sabiduría. El conocimiento es el saber qué hacer con esa información y cómo usarla a nuestro favor, es decir, aplicar esos conceptos en nuestras vidas y así, saber hacer las cosas de la forma correcta. Y, finalmente, la sabiduría es el estrato superior; esta es la aplicación de la información con nuestro conocimiento para mejorar el valor de la acción y adquirir experiencia por medio del mismo.
Consiguiente a esa actividad en grupos, vimos un escrito, una noticia del 2011 de un profesor de la Pontificia Universidad Javeriana. Un docente, comunicador social y periodista que se dio a la tarea de renunciar a su cátedra pues según él, sus estudiantes no escriben bien.
Con esto, me quedó muy en claro que un profesor no es el que solo da los temas y deja un montón de trabajos; sino que es el que se esfuerza por hacerles entender a sus alumnos el cómo se hacen las cosas. Pero, en este caso el profesor Camilo Jiménez sin más, se rindió. Afirmó que dejó su cátedra porque no fue capaz de comunicarse con los nativos digitales, sus estudiantes.
Más que los estudiantes no supieran escribir de la forma correcta, es que el profesor no fue capaz de actualizarse y acomodarse a la nueva realidad del mundo, no cayó en cuenta que día a día las cosas están cambiando. No cumplió su labor y no se retó como docente, no les enseñó a sus estudiantes y sólo se echó para atrás; eso fue lo que termino por aclarar la estudiante Victoria Tovar en la respuesta que le dio a la renuncia de su profesor.
Y, en mi opinión, la renuncia del profesor no es tanto por culpa del estudiante, porque puede que el estudiante no tenga el conocimiento porque dicho docente no le enseñó lo que necesitaba saber para hacer los trabajos correctamente y he aquí donde entra el trabajo del docente; disciplinar, exponer y habituarse a la forma de aprender de sus estudiantes. De igual forma, muchas veces nos encontramos con profesores que en realidad no son buenos profesores, y no porque no sepan del tema, de la materia o de la carrera; sino que, no saben cómo explicar y no saben cómo ser educadores. Probablemente esta vez fue así y puede que el profesor tenga mucho conocimiento y sea experto en dicho tema, pero si no sabe cómo hacerles entender a sus alumnos, no sirve de nada. Y, más allá de eso, el estudiante también es capaz de aprender por sí mismo, de ser consciente de lo que escribe, de lo que hace y de lo que le va a entregar al docente.
Como conclusión, lo que me llevo de esta semana es lo importante que es ser autónomo y ser curioso, eso nos sirve para investigar y saber más allá de o más allá qué. No quedarnos con lo poco que sabemos y ya, sino explorar y averiguar más. Sobre todo, aprovechar de la nueva era digital y todas las herramientas que nos ofrece. No ser conformistas y mucho menos mediocres; que nos tomemos el tiempo para hacer las cosas de la mejor manera y con la mejor actitud. También supe la importancia de esta clase, y lo útil que va a ser para recolectar información correctamente, cosa que me va a servir para mi vida y mi carrera profesional.
Más que nada es como tener esa actitud positiva y de todo el tiempo ser como una esponja y aprender no solo de nuestros errores, sino del de los demás; ahí está la gran diferencia entre ser inteligente y ser un sabio…
Por último, supe lo fundamental que es tener muy buena ortografía, ya que esta, en estos momentos puede que sea solo una nota, pero en un futuro va a ser nuestra carta de presentación y simplemente por medio de esta nos va a definir; además, el tener una buena ortografía hace que el profesor no nos baje 2 décimas de la nota del trabajo.
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